Vivo en una especie de
otoño permanente. Cada día que pasa pierdo (o me hacen perder) más ilusiones, más esperanzas y más sueños que ahora resultan, cuanto menos, inalcanzables...
Así como un árbol va perdiendo sus hojas.
Tengo más ilusiones por el suelo que en mi cabeza. Ocasionalmente aparece una
falsa primavera, alguien que calienta mas que el resto,
con una sonrisa implacable, una mirada petrificante, acogedora y distinta a las demás, pero, es tan solo eso, una falsa primavera. Tras de sí vuelve a dejar ese otoño, en un día lluvioso y sin sol.
Cansa estar estancada en esta época del año... Cada vez más y más cerca de un invierno frío y solitario. Quiero una primavera, mi primavera, permanente o temporal,
lo suficientemente larga para estar preparada para volver al otoño... O no.
Que vuelvan a brotar mis ilusiones, mis sueños y sentir los cálidos brazos de alguien, que me envuelvan con un
'Te necesito', un 'Te echaba de menos'... 'Tengo ganas de verte'.