La mayoria de la gente busca conocerse a si mismos, entenderse y por eso tienden a definirse constantemente. Yo en cambio creo que hay que crearse, inventarse. Hay solo dos palabras que me describen, y no son adjetivos calificativos, son sustantivos propios: mi nombre y mi apellido.
Hubo un momento en el que tenía mucho amor, tiempo y atención para dar pero nadie quería recibirlo. O mejor dicho, yo quería dárselo a quienes no lo necesitaban o no les interesaba obtenerlo de mi.
En lugar de encerrar todos esos buenos sentimientos dentro de mi hasta que se convirtieran en frustración elegí liberarlo de otra manera.


