Anda. Invéntate algo, lo que sea, por más estúpido que parezca. Dime que te has quedado sin planes para una tarde, o que se te ha estropeado el ordenador, o que se te acabó el azúcar. Miénteme, que te has quedado solo, que buscabas alguien para pasar el rato aunque sea para mirarnos en silencio. Te creeré, la excusa sera lo de menos, te lo prometo, me dará igual. Ilusióname, con cualquier anécdota que se te olvidó contarme o que has soñado conmigo, que te escapabas, me pedías que te acompañase y yo con gusto lo hacía. Demás estaría pedírmelo. Pero si hasta eso te cuesta, solo dime que estabas de paso. De última, llámame, que estaré esperando por si necesitas algo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario