Ojalá la vida se pudiese escribir en lápiz, y así poder borrar los errores cuando nos equivocásemos.
Siempre que un recuerdo empezase a doler, no dejar rastro de el. Borrar tiempo que perdiste, o te hicieron perder. No derramaríamos lágrimas por aquellos días en los que fuiste verdaderamente feliz y ahora solo son recuerdos dando vueltas en tu cabeza. Lágrimas por alguien que no las merece, o sí, pero que en el momentos que éstas caen, esa persona no está ahí para secarlas... Porque si esa persona estuviese, esas lágrimas no existirían.
Todo llega, todo pasa, tarde o temprano;
[Esperar es la parte más dura. Lo más difícil de todo. Dejar que pase el tiempo y ver eso, que lo único que pasa es el tiempo. Y tu sigues en el mismo sitio de siempre, sentado, tomando un té y reflexionando sobre lo curioso de la situación actual];
Pero (y dicen que todo lo anterior a un pero se anula) si pudiésemos borrar los recuerdos no aprenderíamos de los errores, no nos haríamos fuertes ni sabríamos como levantarnos después de cada caída.
Porque tenemos que tropezar varias veces con la misma piedra para aprender a rodearla.
Tenemos que fingir sonrisas y que todo está en orden en tu vida para evitar que el caos te domine, que el caos tome las riendas de tu vida.
El día menos esperado, no tendrás que fingir, porque todas esas sonrisas serán reales. Y todo te habrá servido para aprender.
¨Mientras tanto yo seguiré fingiendo sin que nadie lo note, seguiré mirándole a escondidas, porque si le miro directamente a los ojos, me pierdo, y él no va a venir a buscarme, y seguiré en el sitio de siempre con mi té humeante.¨
<<La sensación es como un zapato nuevo, duele y es incómodo, pero aún no ha hecho herida.>>

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